Psicoanálisis Lacaniano

 

APORTACIONES DE JAQUES LACÁN AL PENSAMIENTO PSICOANALÍTICO CONTEMPORÁNEO

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FERNANDO MAESTRE

Psicoanalista

Lacan es uno de los máximos exponentes del psicoanálisis actual y se puede decir que el mundo contemporáneo tiene una duda con él; aún no ha sido plenamente comprendido ni entendido, tampoco valorados los enormes aportes que ha dejado en el psicoanálisis, la lingüística y los vínculos interpersonales.

El profesor Lacan tuvo una forma de pensar muy profunda, muy compleja y muy difícil de entender. El comentaba que su trabajo era complejo a propósito, porque si resultaba demasiado claro las personas que lo escuchaban no iban a poder elaborar lo que había expuesto; de ahí que para entender a Lacan muchas veces hace falta revisar algunas ideas previamente dirigidas, por así decir, de otros profesionales que han estado cerca de él, y aún así, los entendimientos son bastantes parciales.

El decía que el Yo, que era la personalidad del ser humano, ocupaba el lugar del desconocimiento. Lo planteaba así porque decía que las personas cuando nos comunicamos las unas con las otras no sabemos lo que decimos ni tenemos claro cuales son las intenciones que nos mueve a hablar como hablamos o a comportarnos como nos comportamos. Desde esa perspectiva voy a hablarles de sus ideas teniendo en cuenta que esas ideas pueden tener otra forma de pensarse y de entenderse; por eso él dejó las cosas abiertas para que nosotros podamos seguir dándole vueltas y pensando en esa ideología.

El 90% de su obra está de su obra está centrada alrededor de Freud, es decir, él se dedicó a extender los alcances de la teoría freudiana y un buen 10%, a mi entender, han sido aportes personales valiosísimos y novedosos, y que lejos van más allá de la obra freudiana.

El profesor Freud, a fines del siglo pasado, ya tenía claro como funciona la mente humana. Para él ya estaba claro como era el problema de los vínculos, del lenguaje y como era aquello que causaba la patología, las enfermedades, el sufrimiento. Sin embargo, según la posición de Lacan, los discípulos de Freud no fueron personas brillantes. Llamaba a estos apóstoles «los grandes ineptos», los que no pudieron seguir al maestro de un modo adecuado y los denuncia desde el comienzo de su obra porque habían distorsionado conceptos fundamentales como el Yo, la personalidad, el inconsciente, la transferencia, etc.

El propone y se propone una lectura freudiana más severa y unas ideas que tendrían que ser la luz que guíe los tratamientos psicoanalíticos y el entendimiento del funcionamiento de la mente.

Lacan plantea que el inconsciente humano es inteligente, es dinámico y tiene una lógica más perfecta que la conciencia. En otro momento Lacan plantea que el criterio del Yo, o sea, aquello que nos comunica con el mundo exterior, aquello que nos da el gesto, la palabra, aquello que nos vincula el uno con el otro, era un intruso, era una astilla metida en el psiquismo humano que no servía para mucho, que había sido adquirido y que no era lo auténtico del hombre. Lo auténtico para Lacan era su concepto de «sujeto del inconsciente», es decir, una instancia mucho más profunda que el Yo y que estaba muda, que no podía hablar, porque el Yo se había intromisado en el centro del ser y no permitía que esas voces profundas se expresaran. De ahí que él mantiene toda una lucha en contra de la hija de Freud, Anna Freud, quien se dedicó a aplaudir al Yo y a las defensas. El a su vez se opuso permanentemente a plantear un psicoanálisis creyendo en que lo que uno le dice al otro es lo auténtico y lo verdadero. El siempre pensaba que había algo más allá de las palabras. debido a esta irreverencia que él tenía es expulsado de la Sociedad Internacional de Psicoanálisis porque plantea grandes modificaciones; entre otras, plantea la modificación de la técnica, en la cual él dice que las sesiones no deben durar una hora o 50 minutos sino podían durar hasta el momento en que surge el niño (pettite «a») del ser humano. En ese instante se trabaja con el niño que surge y la sesión termina. Esto rompía totalmente con las normas psicoanalíticas internacionales. tuvo también otros choques, por ejemplo, mantuvo esa irreverencia con respecto a las categorías de los analistas didactas, los jerarcas de las instituciones y los alumnos, que eran eternamente alumnos, y planteó que esa pirámide, esa estructura del psicoanálisis tradicional debería cambiar. Esto lo costo la expulsión y finalmente la creación de su propia escuela de Psicoanálisis, que mantuvo desde los años 55 aproximadamente hasta poco antes de morir en que él disuelve su propia escuela en un acto de consecuencia con lo que pensaba: que las instituciones no deberían tener una prevalencia demasiado intensa porque eso aligeraba la transmisión de la cultura.

Yo voy a hablarles de 4 ó 5 conceptos típicamente lacanianos. No son los únicos y por supuesto tuvo muchos otros.

  1. LA TEORÍA DEL ESPEJO

Antes de que plantee esta teoría se entendía que el desarrollo del ser humano era un desarrollo lineal; el bebé nacía, tenía el pecho, tenía a la madre, luego de un tiempo desaparecía el pecho y pasaba a una segunda etapa (anal) en que el niño aprendía a tener control de esfínteres. terminaba esta segunda etapa y comenzaba una tercera (etapa de las diferencias anatómicas de los sexos) y así sucesivamente y el niño iba creciendo y desarrollándose en su proceso. Lacan dijo que esto estaba incompleto, que no era tal la situación, que había un momento alrededor sismo en el psiquismo del niño y a través de ese sismo él entraría recién a la cultura y describe lo que se llama la teoría del espejo.

El empieza planteando lo siguiente: observando a un bebé recién nacido él se da cuenta de que sus movimientos no están de acuerdo a su voluntad, por ejemplo el bebé tiene hambre y mueve los pies muy rápidamente en vez de dirigir la mano hacia el biberón o el pecho. Lacan se dio cuenta de que el cuerpo del bebé no respondía a las órdenes de su cerebro. Se dio cuenta de que el cuerpo del bebé funcionaba como si fuese fragmentado. El bebé a su vez comenzaba a tener una cantidad de miedos y sustos por fenómenos que actuaban en su cuerpo y que él no entendía. Por ejemplo sentía calambres de hambre, se mojaba, etc. A este primer momento Lacan llamó «el bebé con el cuerpo fragmentado» porque los fragmentos del cuerpo funcionan cada cual por su lado. Esta etapa produce en el psiquismo del bebé una sensación de caos y de miedo. El bebé sufre esto cuando toma conciencia de que su cuerpo no le obedece y esta situación de caos empieza a disolverse cuando el bebé descubre su imagen reflejada en el espejo, a esto se refiere como la aparición de la imagen del bebé en el espejo donde el sonríe al espejo y el espejo le sonríe. A Lacan no le fue ajena la situación de júbilo que aparece en el niño al verse reflejado en el espejo, pero este júbilo no era simplemente porque se ve en el espejo sino, porque los movimientos que él realiza, el espejo los imita, de tal manera que siente que hay una comunicación. Este primer momento va seguido de otro momento, también dentro de esta etapa, en que el bebé siente igual de júbilo cuando ubica a otros bebitos de la misma edad. A esto Lacan lo llamará «el reencuentro con el idéntico» y desde ahí va a desarrollar otros puntos de vista muy interesantes. Finalmente, hay un tercer momento más importante que engloba esta teoría del espejo que, creo yo, es el momento más importante que el espejo en sí y que el encuentro con el semejante, es cuando encuentra la mirada de la madre. Para él, el primer espejo está en los ojos de la mamá que lo mira; si él sonríe que la mamá le sonría, si él llora que la mamá se ponga triste, si él grita que la mamá reaccione, si él se duerme que la mamá se duerma. Esta comunicación pre-verbal para él es fundamental y es motivo de júbilo.

El concepto central de Lacan en este punto no es el hecho que soy querido y mi mamá me entiende sino el júbilo por que se ha logrado la decodificación de su mensaje. El mensaje de dolor la madre lo ha decodificado y lo entiende y le devuelve consuelo. A partir de este momento de desarrollo el bebito va a cambiar y ya va ha ser una persona que va entrando poco a poco al símbolo y poco a poco, a un crecimiento más coherente. A partir de ahí también se abre toda una línea de entendimiento de la patología y del sufrimiento humano en el futuro y de las enfermedades mentales.

Cuando se encuentra un bebé con una mamá que no domina la misma sintonía ni lo entiende cuando él está mandando un mensaje, este bebé será el día de mañana, en el mejor de los casos, un neurótico y en el peor de los casos un psicótico, un enfermo mental. Algunos ejemplos cotidianos de desencuentros son: si la mamá da de mamar a su hijo y está viendo televisión no habrá descifrado el código. Si la mamá al darle de lactar le habla, le sonríe el bebito sentirá que aparte del flujo de la leche está recibiendo un flujo intenso de amor y de cariño; por eso a partir de este momento Lacan plantea que el ser humano se va a estructurar en la mirada del otro y que nosotros somos lo que somos porque fuimos mirados de una determinada manera fuimos tocados de otra manera y entendieron nuestro mensaje. De ahí que se ve popularizado esto y hoy en día en salud mental se dice no le digas mentiroso a tu hijo, porque se vuelve mentiroso, no le digas ladrón porque lo vuelves ladrón, no le digas malo, porque lo vuelves malo, etc. esto proviene del aporte de Lacan.

Esta teoría del espejo sirvió en un primer momento para indicar cómo desarrolla el bebé y que necesita él, en un momento de su vida pero también en un segundo momento Lacan repiensa esa teoría del espejo y dice: No solamente es un momento del desarrollo sino también es el momento en que nace el símbolo, la capacidad simbólica de la persona. El símbolo primario es el falo.

El inconsciente está estructurado como el lenguaje. No solamente como un lenguaje, diría él más adelante, sino como un lenguaje y un saber, un saber inconsciente. Antes de Freud ya se conocía que era el inconsciente, se hablaba de subconsciente, formaciones más allá de la consciencia, otros ya hablaban de que había un subconsciente, donde se depositaban los acontecimientos de primera persona a manera de un desván o closet donde uno iba metiendo los trapos, cuadernos, y luego un buen día, eso aparecía en la consciencia. El primer concepto del inconsciente fue que es un inconsciente tipo sótano, donde si se archivan las cosas para siempre.

Posteriormente Freud empieza a indicar y hacer notar que no es así, que el inconsciente es dinámico, que no duerme, que no es un depósito ocioso de cosas, esas cosas están saltando y en movimiento todo el tiempo; si nosotros tenemos una impresión en el día, esa impresión va a durar 5, 10, 20, 50 años, lo que vivimos. Hay personas que un buen día sienten un particular olor, y automáticamente se les viene a la mente un recuerdo muy claro de una situación que se vivió a los cinco o cuatro años de edad mientras estaba de visita en la casa de la abuela, por ejemplo. Esta dinámica del inconsciente fue lo que primó en un tiempo; ya se sabía que los contenidos del inconsciente tenían vida, estaban y se podían evocar a través de sueños o síntomas. Pero Freud fue más allá; describe al inconsciente como un inconsciente organizado, con una lógica propia, y esto modifica bastante la situación, porque muchas personas de la época no lograban entender exactamente lo que él quiso decir. Freud lo dijo en 1999, en 1905 y en 1907: «el inconsciente está estructurado como un lenguaje». Lacan es el que tomando la clase de Freud dice: es un lenguaje que tiene un saber, que tiene un conocimiento pleno. De tal manera que las cosas que se presentan del inconsciente tienen una lógica. Y si nosotros, por lo tanto, vemos como habla un loco, un psicótico, que nos dice que su hígado es de plomo, que tiene comunicación con Dios, ustedes podrían pensar: son locuras, que sentido tiene eso con la realidad. Lacan, apoyándose en Freud, plantea que ese delirio es absolutamente lógico, que las palabras delirantes obedecen a un lenguaje más perfecto aún que el lenguaje consciente y el sentido del delirio es un sentido pleno, para el cual tiene él entonces que estructurar cuales son esas leyes que rigen, que regulan el inconsciente a diferencia de las leyes que rigen, que regulan el inconsciente a diferencia de las leyes que regulan la vida cotidiana. Y él plantea, con una admirable intuición, la formula siguiente: la consciencia va a funcionar como un lenguaje regido por la metáfora, por la metonimia.

La metáfora es una figura a través de la cual le presenta una idea que alude a un concepto incambiable, inmodificable, constante; por ejemplo yo les digo: la «U» jugó un gran partido y los once muchachos mostraron una garra increíble. Creo que todos ustedes van a entender que me estoy refiriendo a que tuvieron valor, coraje, fuerza, no creo que ninguno crea que le salieron garras; eso se llama metáfora. Este es el lenguaje que usamos despiertos, pero en el inconsciente las cosas caminan de otro modo, la palabra garra puede que signifique una garra y muchas otras cosas más. por ejemplo para la consciencia la palabra soldado significa un señor con un fusil en el ejército, para el inconsciente la idea es otra, la palabra soldado significa un dado, significa algo como soldadura y puede significar otras muchas cosas más; de ahí que en los sueños, que es un lenguaje totalmente del inconsciente, uno puede soñar con una mesa con un sombrero encima, y resulta que uno estaba preocupado porque el señor Carlos Meza no ha venido a verlo y lo está esperando, y el señor Meza usa sombrero. Entonces la intención del sueño es cambiar el lenguaje a través de otro sistema lingüístico que es lo que se va ha expresar.

Ahora quiero aclararles un punto. Los psicoanalistas no somos lingüistas y no pretendemos serlo. A nosotros no nos interesa la estructura normal del lenguaje. Nuestra tarea está en la estructura anormal del lenguaje. Si yo por decir una palabra digo otra, ésa me interesa, si yo por decir una frase se me sale, a manera de un lapsus, otra, eso es lo que a mí me va a interesar. La falla del lenguaje es la tarea del analista, no del lingüista. A nosotros nos interesa la falla del lenguaje únicamente para poder precisar qué hay detrás. Algunas veces esta falla es inconsciente, y siempre va ha reflejar algo que hay en la profundidad.

Otra aportación sumamente interesante de Lacan en materia lingüística es romper con el signo lingüística de Saussure, en el sentido de que en el signo aparecería dos partes del mismo: el significado y el significante, en el cual el significante puede ser una palabra que remite a un significado. Lacan dijo que no era así, que el significante remite a otro significante y ese segundo significante a un tercer significante,nunca hay un significado final y eso se prueba de una manera fehaciente cuando, por ejemplo, nosotros decimos una palabra: madre, eso remite a la imagen de la madre de cada uno de nosotros pero no remite simplemente a una imagen, sino a un concepto añadido: madre-buena, madre-tierna, madre-afectuosa, madre-muerta, madre-viva, etc. Por lo tanto el significante no remite a un significado final total y cerrado, remite a otro significante, y ese significante a su vez remite a otro significante, creándose una cadena complejísima de seguir y de continuar.

Una de las frases típicas de Lacan, y que a el le gustaba mucho decirla por que el sabía que creaba cierto desconcierto, era: el lenguaje se impone y a la persona no le queda otro remedio que hablarlo. Entendiéndose que desde el inconsciente hay un lenguaje que empuja y se quiere expresar y nosotros simplemente le damos forma verbal lingüistica.

  1. El nombre del padre

En relación a esto, Lacan planteó que hubo un vacío en el entendimiento de la función del papá dentro de una casa en toda la obra de Freud. Se pensaba que en algún momento Freud trató de ser más, amplio y más explícito, pero no lo pudo lograr y lo que se leía hasta esa época era lo siguiente: El padre es importante en la vida de un niño, pero es el rival del niño, es aquel que disputará con el hijo el amor de la madre y disputará con el padre la importancia frente a los hermanos. Se pensaba que era una especie de segundo hombre en importancia en la casa: primero la mamá, primero la lactancia, el vínculo madre-hijo, primero la mirada de la madre y a la sombra, escondido, el buen hombre ayudaba a su esposa a pasarle el biberón a cambiarle los pañales al niño, cuidando a la mujer para que esta pueda hacer una buena labor de madre.

El concepto del padre para Lacan es revolucionario dentro del campo del psicoanálisis. Para Lacan el padre es un figura fundamental desde el primer instante de la vida del bebé; empieza él por plantear que si el padre desea a su hijo, desea que nazca, desea que viva, desea darle su apellido, el bebé se va ha dar cuenta y en ese momento el bebito va ha recibir lo que el llamó «el nombre del padre», va ha recibir la certeza de que él es bienvenido a la vida, bienvenido al mundo y amado por su padre. En ese momento será un bebe feliz por que va ha saber que pertenece a una familia, que pertenece a una estirpe, que el apellida Perencejo y que su padre fue Perencejo y su abuelo también lo fue y su bisabuelo también, y así sucesivamente siguiendo una linea que desarrolla por ese lado y que el niño siente de alguna manera una trascendencia, una permanencia.

Pensemos en como son los delirios de los psicóticos, de los enfermos mentales, todos ellos tienen que ver con un problema de la identidad, todos tienen que ver con un problema de donde vienen, de donde provienen. La identidad la transmite el padre. Por eso es que los enfermos mentales tienen delirios que tienen que ver con la identidad. Por ejemplo: Yo soy Napoleón o creo que soy homosexual y están angustiados por eso, creo que soy padre de ese niño pero no me acuerdo de cuando lo hice, son problemas de filiación. Lo que pierde un psicótico en un primer momento es su filiación, puede creer que es hijo de otra familia, puede creer que es extraterrestre, puede creer mil cosas que no son la realidad. El encuentro fundamental del encuentro del hijo con el padre es el comienzo de la vida. No como se creía, que el padre aparece cuando el niño tiene dos años, ya es muy tarde, ya es un hijo sin padre. El padre tiene que estar presente desde el momento del parto, donde sin duda se va a dar una presencia importante y una transmisión de que «hijo quiero que nazcas», «te recibo y te traigo al mundo y quiero que estés conmigo y que recibas mi nombre», pero para que esto se de no solamente basta que se presente el padre, sino que la madre de alguna manera participe en esto haciéndole saber al hijo: «este es su padre, a quien amarás y respetarás»; el hijo tiene que ser posteriormente presentado por la madre. El padre no puede decir «tú eres mi propiedad, tú eres mi hijo y me vas a obedecer», eso no le sirve al bebé. Lo que le va a servir es que la madre haga el ritual de presentarle al padre y el padre lo reciba. Ahí el niño va a tener la impresión de que va a ser amado por el padre y el respetar a su padre. la presencia del padre es lo que va a dar la ley según Lacan, la ley es lo que va a dar el orden psíquico. El nacimiento de la ley va a estar ubicado, la ley vendría a ser la actitud que tiene el padre para prohibir el incesto; la ley que tiene que transmitir el padre es única: «con tu madre no te acostarás, con tu hermana no te acostarás y a mi no me matarás». Esa es toda la función que tiene que hacer un buen padre para instalar la ley, los otros aspectos son secundarios. Pero la ley llamada «la ley que estructura al ser» está dada por la prohibición del incesto. El niño que aprende la ley de la prohibición del incesto será un bebe que sin duda respetará las leyes, se respetará a si mismo, respetará el cuerpo, podrá retirarse a tiempo cuando hay una mujer que no le corresponde, ni entrará en crisis pasionales porque sabrá darse cuenta que hay una ley que tiene que respetar y que no tiene que violar ni tiene que sobrepasarse.

  1. Concepción lacaniana del amor

El decía: hay dos formas de amar. Una primera forma posesiva, egoísta y anal; y otra segunda forma que él llamaba «el amor evanescente». El bebé nace y desarrolla un estilo propio de su edad, que consiste en este amor posesivo, pero en un momento de su desarrollo, a los 5 años de edad, se produce una transformación de su interior y él cambia y empieza amar de otra manera, deja de ser posesivo y pasa a otro tipo de amor.

El amor posesivo se caracteriza por toda conducta que muestra un niño generalmente menor de 5 años, en el cual el egoísmo y la necesidad de posesiones es lo que prima: mi pelota, mi mamá, etc. El amor posesivo, según Lacan, no puede expresar satisfacción alguna y si hay algo de satisfacción estaría ubicado únicamente en el momento de la posesión de objeto. El amor posesivo deja vacíos porque no hay despedida de los objetos, no deja recuerdos, deja agujeros que no se pueden llenar. Esto también lo encontramos en los vínculos de muchas parejas adultas o adolescentes cuando plantean frases como la siguiente, cuando una chica le cuenta a otra amiga: si mi enamorado me saca la vuelta, se murió para mí, no quiero que me llame, no quiero que aparezca; eso es el típico amor posesivo en que «te amo en la medida que estés a mi lado». Llega la etapa del complejo de Edipo a los 3 años y medio y luego aparece el amor evanescente.

(Cuando explico esto me gano protestas del público). El amor evanescente es aquel amor que se práctica profundamente sabiendo que la persona a quien amamos se puede ir en el momento que quiera, y aunque me deje esta noche, yo puedo amarlo profundamente y aceptar que tiene a libertad de irse. En la misma medida me comprometo con un amor profundo a amarlo hasta que mi corazón deje de latir, y si me interesa otra persona, ahí me retiraré y tranquilamente. El amor evanescente es aquél que se duele con los celos, y que le altera que a su pareja la mire otro, pero aunque tenga celos, acepta, admite que la persona con la quien uno está puede irse y desaparecer en cualquier momento que él desee irse, respetando la libertad y el desarrollo de esa persona.

Se supera el amor posesivo a través del triángulo edípico, donde el niño va a resolver esas pasiones amorosas de su infancia. El complejo de Edipo dura un año aproximadamente y empieza cuando el niño ingresa al Edipo siendo un perfecto narciso, un egoísta; y después de un año dependiendo de como los padres manejen esta situación el niño va a salir aceptando hermanos, aceptando que tiene que dormir en otro cuarto, aceptando que mamá no es de él sino del padre y que él va a tener que buscarse el día de mañana su pareja, su esposa y tener sus propios hijos. Esta transformación edípica es el arte de la educación de los padres. Esto lo hacen los padres a través de una enseñanza llena de afecto, pero con una ley. El niño que atraviesa un edipo adecuado será una criatura que aprende a respetar los derechos del otro, que aprende a compartir y que aprende a perder. No hay cosa más dolorosa para un niño de 4 años que perder a su madre y perderla en materia de amor, eso lo convierte en un hombre de valor.

http://www.angelfire.com/pe/actualidadpsi/lacan.html

 

Orientación sexual y homosexualidad

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Por: American Psychological Association

¿Qué es la orientación sexual?

La orientación sexual es una atracción emocional, romántica, sexual o afectiva duradera hacia otros. Se distingue fácilmente de otros componentes de la sexualidad que incluyen sexo biológico, identidad sexual (el sentido psicológico de ser hombre o mujer) y el rol social del sexo (respeto de las normas culturales de conducta femenina y masculina).

La orientación sexual existe a lo largo del continuo que va desde la heterosexualidad exclusiva hasta la homosexualidad exclusiva e incluye diversas formas de bisexualidad. Las personas bisexuales pueden experimentar una atracción sexual, emocional y afectiva hacia personas de su mismo sexo y del sexo opuesto. A las personas con una orientación homosexual se las denomina a veces gay (tanto hombres como mujeres) o lesbianas (sólo a las mujeres).

La orientación sexual es diferente de la conducta sexual porque se refiere a los sentimientos y al concepto de uno mismo. Las personas pueden o no expresar su orientación sexual en sus conductas.

¿Qué hace que una persona tenga una orientación sexual determinada?

Existen muchas teorías acerca de los orígenes de la orientación sexual de una persona. La mayoría de los científicos en la actualidad acuerdan que la orientación sexual es más probablemente el resultado de una interacción compleja de factores biológicos, cognitivos y del entorno. En la mayoría de las personas, la orientación sexual se moldea a una edad temprana. Además, hay pruebas importantes recientes que sugieren que la biología, incluidos los factores hormonales genéticos o innatos, desempeñan un papel importante en la sexualidad de una persona.

Es importante reconocer que existen probablemente muchos motivos para la orientación sexual de una persona y los motivos pueden ser diferentes para las distintas personas.

¿Es la orientación sexual una elección?

No, los seres humanos no pueden elegir ser gay o heterosexuales. Para la mayoría de las personas, la orientación sexual surge a principios de la adolescencia sin ninguna experiencia sexual previa. Si bien podemos elegir actuar de acuerdo con nuestros sentimientos, los psicólogos no consideran la orientación sexual una elección consciente que pueda cambiarse voluntariamente.

¿Puede la terapia cambiar la orientación sexual?

No, aun cuando la mayoría de los homosexuales viven vidas felices y exitosas, algunas personas homosexuales o bisexuales pueden buscar un cambio en su orientación sexual a través de la terapia, a menudo como resultado de coacción por parte de miembros de su familia o grupos religiosos. La realidad es que la homosexualidad no es una enfermedad. No requiere tratamiento y no puede cambiarse. Sin embargo, no todas las personas gay, lesbianas y bisexuales que buscan la ayuda de un profesional de salud mental desean cambiar su orientación sexual. Las personas gay, lesbianas y bisexuales pueden buscar ayuda psicológica con el proceso de la revelación de su orientación sexual o el desarrollo de estrategias para lidiar con el prejuicio, pero la mayoría opta por la terapia por los mismos motivos y problemas de la vida que conducen a las personas heterosexuales a la consulta de los profesionales de la salud mental.

¿Qué sucede con las denominadas “terapias de conversión”?
Algunos terapeutas que siguen la denominada terapia de conversión informan que fueron capaces de cambiar la orientación sexual de sus clientes de homosexual a heterosexual. El examen detallado de estos informes, sin embargo, muestra varios factores que ponen en duda sus afirmaciones. Por ejemplo, muchas de estas afirmaciones provienen de organizaciones con una perspectiva ideológica que condena la homosexualidad. Asimismo, sus afirmaciones están mal documentadas; por ejemplo, no hay seguimiento al resultado del tratamiento ni informes al respecto, lo cual sería el estándar para probar la validez de cualquier intervención de salud mental.

La Asociación Americana de Psicología está preocupada por dichas terapias y el posible daño a los pacientes. En 1997, el Consejo de Representantes de la Asociación promulgó una resolución que reafirma la oposición de la psicología a la homofobia en el tratamiento y explicó en detalle el derecho de un cliente a un tratamiento imparcial y a la autodeterminación. Cualquier persona que ingresa en terapia para lidiar con problemas de orientación sexual tiene derecho a esperar que dicha terapia se realice en un entorno profesionalmente neutral, sin ningún prejuicio social.

¿Es la homosexualidad una enfermedad mental o un problema emocional?

No. Los psicólogos, psiquiatras y otros profesionales de la salud mental concuerdan en que la homosexualidad no es una enfermedad, un trastorno mental ni un problema emocional. Más de 35 años de investigación científica objetiva y bien diseñada han demostrado que la homosexualidad, en sí misma, no se asocia con trastornos mentales ni problemas emocionales o sociales. Se creía que la homosexualidad era una enfermedad mental porque los profesionales de la salud mental y la sociedad tenían información tendenciosa.

En el pasado, los estudios sobre personas gay, lesbianas y bisexuales incluían sólo aquellos bajo terapia, creando así una tendencia en las conclusiones resultantes. Cuando los investigadores examinaron los datos sobre dichas personas que no estaban bajo terapia, se descubrió rápidamente que la idea de que la homosexualidad era una enfermedad mental no era cierta.

En 1973, la Asociación Americana de Psiquiatría confirmó la importancia de una investigación nueva y mejor diseñada y suprimió a la homosexualidad del manual oficial que detalla los trastornos mentales y emocionales. Dos años después, la Asociación Americana de Psicología promulgó una resolución apoyando esta supresión.

Durante más de 25 años, ambas asociaciones solicitaron a todos los profesionales de la salud mental que ayuden a disipar el estigma de enfermedad mental que algunas personas todavía asocian con la orientación homosexual.

¿Pueden las lesbianas, los hombres gay y los bisexuales ser buenos padres?

Sí. Estudios que comparan grupos de niños criados por padres homosexuales y heterosexuales descubren que no hay diferencias en el desarrollo entre los dos grupos de niños en cuatro áreas críticas: su inteligencia, su adaptación psicológica, adaptación social y popularidad con sus amigos. También es importante darse cuenta de que la orientación sexual de un padre no indica la de sus hijos.

Otro mito acerca de la homosexualidad es la creencia equivocada de que hay una mayor tendencia entre los hombres gay, que entre los hombres heterosexuales, a abusar sexualmente de los niños. No hay pruebas para sugerir que los homosexuales abusen de los niños.

¿Por qué algunos hombres gay, lesbianas y bisexuales les comentan a las personas sobre su orientación sexual?

Porque compartir ese aspecto de sí mismos con los demás es importante para su salud mental. De hecho, se detectó que el proceso de desarrollo de identidad de las lesbianas, hombres gay y bisexuales denominado “destape” (revelación de su orientación sexual) se encuentra totalmente relacionado con la adaptación psicológica; cuanto más positiva es la identidad gay, lesbiana o bisexual, mejor es la salud mental de una persona y mayor es su autoestima.

¿Por qué el proceso de “destape” resulta difícil para algunas personas gay, lesbianas y bisexuales?

Para algunas personas gay y bisexuales el proceso de “destape” es difícil pero para otras no lo es. Con frecuencia, las personas lesbianas, gay y bisexuales sienten miedo, se sienten diferentes y solas cuando se dan cuenta de que su orientación sexual es diferente de la norma imperante en la comunidad. Esto resulta especialmente cierto para personas que perciben su orientación gay, lesbiana o bisexual en la niñez o adolescencia, lo que no es raro. Y dependiendo de sus familias y comunidades, pueden tener que luchar contra los prejuicios y la falta de información sobre la homosexualidad.

Los niños y adolescentes pueden sentirse especialmente vulnerables a los efectos nocivos de los prejuicios y estereotipos. También pueden temer ser rechazados por la familia, amigos, compañeros de trabajo e instituciones religiosas. Algunas personas gay deben preocuparse por perder sus empleos o ser objeto de actos de hostilidad en la escuela si se descubre su orientación sexual.

Lamentablemente, las personas gay, lesbianas y bisexuales tienen un mayor riesgo de ser objeto de ataques físicos y violencia que las heterosexuales. Estudios realizados en California a mediados de la década de 1990 indicaron que casi una quinta parte de todas las lesbianas y más de una cuarta parte de todos los hombres gay que participaron en el estudio, fueron víctimas de un delito motivado por odio basado en su orientación sexual. En otro estudio llevado a cabo en California en aproximadamente 500 adultos jóvenes, la mitad de todos los jóvenes participantes en el estudio admitieron alguna forma de agresión antigay, que va desde insultos hasta violencia física.

¿Qué puede hacerse para superar el prejuicio y la discriminación que experimentan los hombres gay, las lesbianas y los bisexuales?

Las investigaciones descubrieron que las personas que tienen actitudes más positivas hacia los hombres gay, las lesbianas y los bisexuales son aquellas que dicen que conocen bien a una o más personas gay, lesbianas y bisexuales, con frecuencia como amigo o compañero de trabajo. Por este motivo, los psicólogos creen que las actitudes negativas hacia las personas gay como grupo son prejuicios que no se basan en la experiencia real sino en estereotipos y falta de información. Asimismo, la protección contra la violencia y la discriminación es muy importante, del mismo modo que lo es para cualquier otro grupo minoritario. Algunos estados incluyen la violencia contra una persona en base a su orientación sexual como un “delito motivado por odio” y diez estados de Estados Unidos tienen leyes contra la discriminación por orientación sexual.

¿Por qué es importante para la sociedad estar mejor concientizada sobre la homosexualidad?

Es probable que al concienciar a todas las personas sobre su orientación sexual y homosexualidad se reduzca el prejuicio antigay. La información precisa sobre la homosexualidad resulta especialmente importante para los jóvenes que están apenas descubriendo y buscando entender su sexualidad, ya sea homosexual, bisexual o heterosexual. Los temores de que el acceso a dicha información haga que más personas se vuelvan gay no tienen fundamento; la información sobre la homosexualidad no hace que alguien se vuelva gay ni heterosexual.

¿Están todos los hombres gay y bisexuales infectados con HIV?

No, este es un mito común. En realidad, el riesgo de exposición al VIH está relacionado con la conducta de una persona, no con su orientación sexual. Lo que es importante recordar sobre el VIH/SIDA es que contraer la enfermedad (contagiarse) es algo que puede prevenirse mediante la práctica de sexo seguro y de no consumir drogas.

http://www.apa.org/centrodeapoyo/sexual.aspx