Asociación de Psicología de Puerto Rico

asociacion-de-psicologia-de-puerto-rico

 

El trato que necesita una persona LGBT

por: Miguel Vázquez

A casi un año de la aprobación de los matrimonios de personas del mismo sexo en los Estados Unidos, los psicólogos esperamos por ver cambios sociales de aceptación e inclusión para las comunidades de lesbianas, gays, bisexuales y personas trans en nuestra isla.  Sin embargo, hemos observado como sectores de la sociedad puertorriqueña, incluyendo un juez, y estados como Carolina del Norte y Mississippi promueven discursos de opresión, y discriminación.  Mientras tanto, las personas de las comunidades LGBT se enferman.

La literatura señala que la comunidad LGBT padece mayor sintomatología psicológica (depresión, ansiedad, conductas suicidas y uso problemático de sustancias) en comparación con la población heterosexual.  Esto tiene una explicación profunda pero sencilla: mientras más opresión, más síntomas psicológicos.  La mayoría de la literatura establece cómo estos síntomas están íntimamente relacionados con experiencias de discrimen que las personas LGBT viven.

Intentos fallidos

1. Cambiarles la orientación sexual e identidad de género.  Esta opción, aunque intentada por muchos profesionales,  en la literatura científica se demuestra que es altamente ineficaz.  Se ha encontrado, que la mayor parte de las personas que son sometidas a terapias de conversión (enfocadas en cambiar la orientación sexual e identidad de género de los pacientes) no son capaces de cambiar su orientación sexual ni su identidad de género.  Por el contrario, estas terapias suelen aumentar la angustia emocional y aumentan la probabilidad de suicidio.

2. Admitirlos en hospitales psiquiátricos debido a falta de cura.  Esta aseveración es un mito de los años 70  donde se consideraba la homosexualidad una enfermedad mental.  Gracias a los esfuerzos de Evelyn Hooker y Alfred Kinsey sabemos hoy que las personas de este colectivo tienen igual capacidad de bienestar emocional y mental que los heterosexuales.

3. Discriminarlos, ignorarlos y marginarlos.  Estos mecanismos utilizados socialmente provocan malestar y daño.  De hecho, las luchas activistas van dirigidas a la adquisición de derechos que la constitución de Puerto Rico provee independientemente de con quien las personas compartan íntimamente y cómo decidan expresar su género.  Mundialmente se está observando una tendencia hacia la equidad, pues el gobierno debe proteger a todas las personas por igual.

Estrategias efectivas

1. Aceptarlos. Las investigaciones  señalan, que cuando los padres o cuidadores aceptan la homosexualidad, bisexualidad o transexualidad en sus hijos, éstos adquieren buena autoestima y autoconcepto, desarrollan resiliencia para manejar futuros retos y sostener posiciones de bien para nuestra sociedad.

2. Apoyarlos. Estas comunidades se encuentran en desventaja debido a que  muchos sectores no reconocen a sus parejas y/o familias, se les discrimina al momento de solicitar empleo o conservar un empleo, se les niega servicios básicos de salud, y se les agrede en ambientes escolares.  Es importante reconocer su situación de desventaja y convertirnos en aliados en pro de su bienestar.

3. Respetarlos. Muchas veces nuestros valores y religiones no permiten que seamos aliados de estos miembros de nuestra sociedad.  Sin embargo, debemos reconocer que el mundo es diverso, no todos vivimos bajo los mismos parámetros y debemos dejar que las personas vivan sus vidas como mejor entiendan, siempre y cuando no sean un riesgo para sí mismos ni para los demás.

Puerto Rico necesita, una sociedad que acepte a sus integrantes, una sociedad inclusiva y justa que promueva el bienestar físico, social y emocional de todos y todas.

Si observa que algún miembro de la comunidad LGBT se encuentra experimentando discrimen y su bienestar se encuentra comprometido, favor referirlo a la Comisión de Derechos Civiles al 787-764-8686 o al Comité de Asuntos sobre la Comunidad LGBT de la Asociación de Psicología de Puerto Rico al 787-751-7100.

Advertisements