2da Ronda de Reseñas: Pérez Álvarez, Eliseo. The Gospel to the Calypsonians: The Caribbean, Bible and Liberation Theology. México: El Faro, 2004.

 

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Nos reunimos en la Iglesia Luterana Divino Salvador en Cataño, Puerto Rico, durante el 6to Domingo de Pascua que caía el 16 de mayo de 2004, con el objetivo de realizar la 2da ronda de reseñas del libro: Pérez Álvarez, Eliseo. The Gospel to the Calypsonians: The Caribbean, Bible and Liberation Theology. México: El Faro, 2004.

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Algunas pinceladas de lo que dije:

Los Indios Nativos Americanos tienen 4 principios básicos:
Hablar desde el corazón
Escuchar con el corazón
Ser concisos y
Ser espontáneos

En mis años que tengo el gusto de compartir ideas con el teólogo y filósofo Eliseo Pérez Álvarez puedo decir que es muy parco al hablar, prefiere acallar humildemente su ego para tener acceso a las cruces y sabiduría vivencial de las demás personas. Pero cuando habla te conduce a: la risa, la reflexión honesta y asumir posturas. Sus planteamientos son simples y concisos como sus palabras, pero de unas profundas bases teológicas y filosóficas en las que en todo momento procura hacer entendible lo que conlleva ser realmente cristianos y hacedores del Reino de Dios desde el presente, en nuestra tierra. Su vasto conocimiento no le ha impedido ser un hombre sensible, embromón, accesible y creativamente espontáneo. Eliseo como buen descendiente indígena de la tierra azteca cumple con los cuatro principios de los indios. Su libro refleja su ser, sus opciones, sus preocupaciones y lo que sencillamente le molesta.

En su segundo libro de sermones es explícito su énfasis de que las iglesias re-lean el texto bíblico desde el contexto sociológico en el que se vive, sin el característico menosprecio de nuestras raíces. […] nos reta a ampliar nuestra limitada visión cartográfica aprendida. Haciendo esto, busca validar las otras culturas, modos de pensar, amar, hacer, predicar, adorar, comer, bailar, cantar y vivir.

Es su intento de Re-formarnos el pensamiento de manera creativa al invitarnos a “aprender a desaprender” el programado y acostumbrado diskette mental y re-construirnos nuevamente, según los valores innegociables del Reino: la vida, la dignidad humana, la solidaridad, el amor y los derechos humanos.

El libro es una joya homilética no sólo para el Caribe, sino para toda Latinoamérica por su pertinencia social, teológica y pastoral en los tiempos que vivimos.

Su obra nos alecciona en muchos tópicos de los cuales sólo voy a mencionar algunos: en ver con sospecha la historia escrita y dicha por los poderosos; a reorientar el mapa bíblico y hermenéutico, y a su vez, aterrizar nuestra cielografía y el Reino de Dios; en celebrar y aprehender la diversidad, porque Dios nos ha creado diferentes y con carismas distintos con el propósito de mostrar que en sus moradas cabemos todos; a validar a que soñemos… un mundo mejor; a ser y pensar diferente; a ser tal cual somos: originales; a ser holísticos en nuestros discursos teológicos y pastorales; que el pecado es la pérdida de identidad personal e histórica; que el diablo no es una persona, sino todo aquello que tiende a dividir, separar, excluir; que el amor, la solidaridad, el compromiso, la aceptación, une; la apatía, el odio, el miedo, la ignorancia y la tolerancia, divide.

El autor se posiciona con los perdedores del mundo, como Jesús en su tiempo, para promover la libertad, el amor, la solidaridad comunitaria por la esperanza de otro mundo utópico, del Reino de Dios. El subvierte el orden actual por el orden divino, es un desobediente civil y eclesial para ser un agente social de consciencia transformadora por su obediencia a Cristo. Más aún, al Reino. Eliseo es un profeta de Dios en nuestros tiempos.

Como profeta es un hombre de una aguda sensibilidad para discernir los argumentos que acarrean división, exclusión y muerte. Y con valentía se posiciona para denunciar y anunciar, como buen teólogo de la cruz, con nombre y apellido las potestades del mal sin cansarse de repetir lo mismo en beneficio de devolverle la dignidad a todas las personas atropelladas, silenciadas y vejadas de nuestras iglesias y sociedades.

El libro del Dr. Pérez se puede ubicar bajo la sombrilla de la Teología de la Liberación y variadas teologías contemporáneas, la Teología Feminista Latinoamericana, la Afro-Americana, la Indígena, la Ecuménica y la tan invisibilizada Teología Queer.

Eliseo des-invisibiliza la homofobia eclesial. El autor es de los pocos y atrevidos pastores latinoamericanos que ha escrito a favor de las minorías sexuales dentro de nuestro contexto marcadamente machista y heterosexista. Lo hace con audaz valentía con el propósito libertario de restaurarnos nuestra dignidad de personas en el común seguimiento de Jesucristo, sin coartar nuestra sexualidad o nuestra fe. Desde hace unos años el Dr. Luis Rivera Pagán viene anunciando que las iglesias deben tomar carta en el asunto y asumir posturas liberadoras e igualitarias con nosotras y nosotros. Eliseo con esta obra se suma en el anuncio liberador de las Buenas Nuevas a la Comunidad Queer de manera pública y por escrito.

Eliseo me ha abierto la puerta para que no me quede en el silencio y la negación. Y estoy aquí como lesbiana y cristiana tomando el lugar que me corresponde en la Casa de Dios como su hija amada. Ese es uno de mis dones y mis cruces, por ende, la lucha que me pertenece a mí batallar, pero junto a la Comunidad LGBTT y aliad@s: buscar espacios igualitarios en las iglesias para la Comunidad Queer en todos los ministerios, incluyendo la pastoral. Las personas homoeróticas no queremos más tolerancia apática y jerárquica, deseamos la aceptación e inclusividad solidaria real de todo nuestro ser, como también bautizados en el Espíritu de Dios. Eliseo en sus sermones, “Third Sex Christians” y “Liberating News for Queers” nos da nombre, nos da rostro, nos hace persona y nos hace dignos como criaturas de Dios.

El corazón de Eliseo se ha desnudado con esta excelente obra y muestra lo que el calendario litúrgico nos dice hoy en el Evangelio de San Juan (14:23, 27): “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él”. Y como fiel y valiente discípulo de Jesucristo habla y liberta sin miedo. A su vez, como hijo de su tierra mexicana también cumple con los 10 Mandamientos Indígenas, Eliseo:

Permanece cercano al Gran Espíritu
Muestra gran respeto a sus semejantes
Asiste y es solidario con quien lo necesita
Es verdadero y honesto en todo tiempo
Hace lo que sabe es su deber
Busca no sólo a las personas íntegras y sanas, sino a las que están en proceso de sanar
Trata la Tierra y todos sus habitantes con respeto
Asume total responsabilidad de sus palabras y actos
Dedica sus esfuerzos al Gran Bien Común
Trabaja en equipo para el bien de toda la humanidad

Pastor, maestro y amigo, gracias por tu modelaje de la orto-doxia y la orto-praxis cristiana, por tu anuncio y denuncia, por tus categorías filosóficas y tu teología de la cruz liberadora, por tu centralidad en la mesa tanto eucarística como en la mesa diaria, por devolvernos la historia silenciada, por tu calidad humana, por tu alma indígena y caribeña y por tu contínua opción por los perdedores del mundo como Dios lo hizo. Que viva el Jammin, el Jamar (comer) y el Calipso! Que Dios te continúe bendiciendo tanto a ti como a Gina. Y a echar pa’ lante que en el cielo/tierra hay fiesta hoy.

P.D.: Me antecedí a la decisión de inclusividad de la ELCA (EE UU) por varios años. Además, las fotos son una copia de las originales, pero al tener gloss estábamos arropadxs por la luz y pierden visibilidad, también añadí las que tenía el documento original.

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Persistiendo: el legado de Marcella Althaus-Reid

Conferencia en Buenos Aires honra la memoria de la teóloga argentina Marcella Althaus-Reid

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Del 9 al 11 de julio se reunieron en el Instituto Universitario ISEDET, en esta ciudad, un grupo de cientistas sociales y de la religión para honrar la memoria de la teóloga argentina Marcella Althaus-Reid.

Buenos Aires, sábado, 20 de julio de 2013

por Hugo Córdova Quero para ALC

La conferencia, organizada por Postcolonial Networks, GEMRIP y el Instituto Universitario ISEDET, contó con la asistencia de 20 participantes entre los que se destacó la presencia de una nueva generación de académicas y académicos que han hecho de la obra de Althaus-Reid su base para la tarea docente e investigativa.

Bajo el tema “Persistiendo: el legado de Marcella Althaus-Reid” participantes de Argentina, Colombia, Honduras, México y Estados Unidos iniciaron un diálogo interdisciplinario entre la teología sistemática, las teologías queer, la teoría queer, los estudios postcoloniales/decoloniales y la teología poscolonial en sintonía con la obra de Althaus-Reid. Los ponentes se centraron en temas tales como una “teología poscolonial, posmoderna y posliberadora”, una “deconstrucción de la noción de minoría como concepto colonial”, una “santidad queer”, el “movimiento de Pussy Riot en Rusia” y su conexión con una “teología indecente”, el “matrimonio igualitario en Argentina y las iglesias evangélicas”, una “relectura queer de Jueces 19 a partir de los feminicidios en Ciudad Juárez (México)”, una “ética de la perversión a partir de la indecencia como virtud”, y el “desafío epistemológico a la corporalidad de las teologías latinoamericanas”, entre otros temas.

Marcella María de los Angeles Althaus-Reid nació en Rosario el 11 de mayo 1952, hija de Ada y Alberto Althaus. Cursó el Bachillerato en Teología en el Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET), del cual se graduó en 1986. Recibió su doctorado (Ph.D.) de la Universidad de San Andrés, Escocia, en 1994. Esposa de Gordon Reid, con quien residía en Edimburgo, Escocia. Al momento de ser nombrada como Profesora de Teología Contextual en New College, la Facultad de Teología de la Universidad de Edimburgo, Althaus-Reid se convirtió doblemente en la primera mujer enseñando teología en una universidad escocesa y la primera profesora de teología en New College en sus 160 años de historia.

Dotada de una profunda inteligencia y poder analítico, Althaus-Reid no tardó en ser reconocida en el mundo académico como un referente de una nueva generación de teólogas y teólogos de la Liberación, especialmente luego de la publicación de su primer libro, Teología Indecente, en el año 2000. Fue este libro el que produjo un cambio de paradigma en la teología mundial, ya que su contribución fue que el cuerpo, el género y la sexualidad son fundamentales para una teología encarnacional y liberadora.

Su crítica fue que el concepto de “los pobres” que construyera la Teología de Liberación en los ‘70s y los ‘80s no solo eran varones y mujeres heterosexuales, maridos y esposas “decentes”, sino toda persona que se encuentra alienada por un sistema opresor, sea este político, económico, cultural, social, religioso, sexual o corporal. Los “indecentes” son aquellos que no encarnan los sistemas rígidos de códigos morales que, en muchos casos, han sido construidos para limitar la vida de las personas. Su denuncia sobre el papel fundamental que las Iglesias Cristianas en general, y la teología en particular, han ejercido en la opresión, represión y culpabilización de millares de seres humanos en nombre de Dios, fue una voz profética en medio del mundo académico y religioso.

Prolifera escritora, docente y conferencista, Marcella publicó dos libros de su autoría, editó ocho colecciones en donde le dio la oportunidad a nuevas y nuevos pensadores para dar a conocer su producción académica, y publicó más de cincuenta artículos y capítulos en revistas especializadas y libros.

El fallecimiento de Althaus-Reid el 22 de febrero de 2009 dejó un vacío profundo pues su voz profética emergió como un icono de las teologías queer. Con la muerte emerge el mismo sentimiento que tenemos al leer el testimonio de los Evangelios sobre la experiencia de las y los discípulos frente a la muerte de Jesús. Ese sentimiento cuestionador de por qué las personas buenas mueren pronto; sin embargo, rápidamente nos surge la conexión con la resurrección, no como un dogma que haya de ser creído y repetido porque simplemente se nos lo ha enseñado, sino porque es la esperanza de que en Dios, de alguna manera, de algún modo, volveremos a vivir otra vez en comunidad. De esto Althaus-Reid supo escribir en su libro De la Teología Feminista a la Teología Indecente:

El hecho es que la resurrección de Jesús fue también un evento comunitario: mujeres y hombres fueron testigos de como él volvió de la muerte, caminó entre ellos y continuó el diálogo que existiera antes de su crucifixión. Cada muerte cambia la vida de quienes perviven, porque algo de humanidad les es removida, por lo tanto es legítimo pensar que, comenzando con la resurrección de Jesús, toda una comunidad de personas que sufrió su perdida cuando el fue crucificado, volvió a la vida. Sus ojos fueron abiertos en el sentido que la muerte cobró otro sentido; la resurrección se transformó en paradigma, mostrándonos la durabilidad e indestructibilidad de la vida y de la justicia (2004: 113, traducción nuestra).

Para quienes asistimos a la conferencia y tuvimos el privilegio de conocer a Marcella Althaus-Reid de una manera u otra, ese sentido de que la vida vale la pena ser vivida, pero que para vivirla hay que luchar, era una marca distintiva de su vida, fe, espiritualidad y obra. Su participación activa en la Comunidad de los Cuáqueros en Escocia es una muestra más de su compromiso profundo con una vida espiritual en comunidad. Su obra y legado pervive en quienes asistieron a esta conferencia y quienes alrededor del mundo continúan “persistiendo” en que un mundo mejor es posible.

Referencia

Althaus-Reid, Marcella. 2004. From Feminist Theology to Indecent Theology. Londres: SCM Press.

El autor es Doctor en Estudios Interdisciplinarios en Migración, Etnicidad y Religión (2009) por el Graduate Theological Union, en Berkeley, California, Estados Unidos, donde también recibió su maestría en Teología Sistemática, Estudios (Post)Coloniales y Teoría Queer (2003). Egresado del Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET) en Buenos Aires, Argentina (1998). Profesor Adjunto en el Starr King School for the Ministry, en el Graduate Theological Union. Miembro del Grupo de Investigación Transpacífico sobre Religión y Sexualidad (EQARS). Doctorando en antropología social, tesista de la Maestría en Comunicación y Cultura Contemporánea y licenciado en Comunicación Social.

Fuente: Agencia Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (ALC)