Betances quiere vivir

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Por Tatiana Pérez Rivera /tperez@elnuevodia.com

30 de octubre de 2013
Cultura

“Sin prisa pero sin pausa hemos descubierto a Betances”, menciona el profesor Félix Ojeda Reyes con la complacencia de quien cuenta un secreto que por años compartió con su colega Paul Estrade, quien lo observa.

El primero boricua, el segundo francés. El denominador común Ramón Emeterio Betances, el gran antillanista nacido en Cabo Rojo en el 1827 y considerado el Padre de nuestra patria.

En la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, rodeado de rostros pintados o fotografiados de Betances en distintas edades, ambos profesores cuentan cómo la labor que realizaban por separado los unió a partir del 1985.

“La heroica Cuba fue la culpable”, menciona Ojeda, profesor en la UPR.

Cuando acudía al Archivo Nacional de Cuba o a la Biblioteca José Martí, al boricua siempre le decían: “tú te tienes que juntar con Paul en París”.

Porque Paul, en la Ciudad de la Luz, estudiaba a Martí y por dicho líder llegó a Betances quien aceptó la oferta del cubano de ser representante de su movimiento en tierra europea.

Desde Hunter College, donde laboraba Ojeda, salió la primera misiva que comenzó una relación profesional y fraternal que se ha mantenido.

Ambos señalan que el grueso de la obra de Betances anda perdida por el mundo ya que a su muerte a los 70 años en Francia, en el 1898, su viuda Simplicia no conservó -por razones que se desconocen- cientos de libros en los que el líder copiaba todo lo que escribía. Esa rigurosa práctica le había llevado a mantener registro de las cartas, artículos periodísticos, discursos, estudios científicos, cuentos, novelas y hasta tratados políticos que realizaba.

No les quedó más remedio que recorrer archivos. Además, en Puerto Rico tuvieron acceso a uno de esos libros de copia originales que estaba en manos privadas.

“Mira aquí la firma”, señala Ojeda en una copia encuadernada de dicho libro original donde se aprecia una caligrafía impecable.

“Lo que se perdió no solo son los documentos personales de Betances sino el archivo de la lucha de la nación contra la colonia”, sostiene Estrade, profesor en la Universidad de París VIII.

En el 2007, cuenta el catedrático francés, con Ediciones Puerto acordaron publicar en quince tomos la obra completa de Betances en un esfuerzo por dar a conocer de modo ordenado posturas y opiniones del prócer.

Del 1 al 5

Los primeros cinco tomos serán presentados esta noche, a las 7:00 p.m., en el Teatro Tapia, del Viejo San Juan. Abarcan documentos médicos y científicos, su cartas familiares y amorosas, su obra literaria y política repleta de correspondencia, proclamas, discursos y estudios. Otros tomos atenderán además sus artículos en prensa, temas específicos como su ingreso a la masonería, una biografía y una bibliografía.

“Estamos en una etapa casi final. Nos faltarían cerca de dos años y medio para culminar”, menciona Ojeda.

“A medida que lo fui investigando me di cuenta de su calidad de expresión, Betances piensa con fineza, expresa atinadamente y con humor los problemas de la época”, concluye Estrade.

“La indefensión política de Puerto Rico -aún es una colonia- no permite ver la grandeza de la obra de Betances”, señala Ojeda y agrega que las palabras del prócer “son la luz”. “Y la luz de alante es la que alumbra”, acaba.

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